El Paramotor es la aeronave con motor más simple y fácil de pilotar que existe. La palabra que define esta actividad deportiva se crea de la simplificación de la frase “Parapente con
Motor” y está compuesta por la unión entrelazada de las primeras y últimas letras de dos palabras que denominan dos elementos que son fundamentales para la práctica de este deporte, el Parapente y el Motor Propulsor Auxiliar.
El parapente es un planeador sin estructura rígida primaria, que puede ser transportado, despegado y aterrizado por sistemas a pie o con ruedas, de la que adquiere las letras iniciales “PARA” y del Motor Propulsor Auxiliar que está incorporado al arnés de vuelo del piloto, que le permite despegar acelerando el mismo, desde un terreno llano con una trayectoria ascendente, adquiere las letras finales “MOTOR” y que unidas forman la palabra “Paramotor”, que define y da nombre a esta nueva modalidad deportiva.
Para despegar le sirve cualquier campo o terreno despejado. El paramotor vuela despacio, permite sentir el aire en la cara y en el cuerpo y el piloto goza de una gran visivilidad.
Es en definitiva un avion que cabe en el maletero del coche y que se puede guardar en casa.
Habrá lugares donde se calentará el suelo (y el aire) más que en su entorno formando una especie de burbuja de aire caliente. Si esta burbuja está más caliente que su entorno subirá y se habrá formado nuestra térmica. El aire contenido en la térmica se irá enfriando mientras sube, debido a la reducción de presión con la altura.
Si la razón de descenso en la temperatura de la masa de aire (curva de estado) es mayor que la razón de enfriamiento de la térmica entonces estamos en una condición atmosférica inestable y podrán existir las térmicas. Estas columnas de aire ascendente son cíclicas, de tamaños muy variables y de intensidades muy distintas. Para el vuelo en alas delta o parapente intensidades de hasta 8 m/seg son aprovechables.
Cuando la masa de aire contenida en la térmica es suficientemente húmeda y al ascender llega a una altura donde la temperatura sea suficientemente fría se condensará y formará una nube. Son las nubes que llamamos cúmulos y nos indican los lugares donde se generan las térmicas.
También existirán térmicas que no forman nubes debido a que el aire no alcanza a condensar; se trata de las térmicas azules.
Para que un ala delta o parapente se pueda mantener dentro de una térmica normalmente se pondrá a girar para mantenerse el mayor tiempo posible en esta ascendente. Para pilotos nuevos es difícil al comienzo poder predecir dónde se encontrará una térmica y será también difícil aprovecharla.
Encontrar las primeras térmicas será más una cosa de surte que de análisis. Con el tiempo iremos entendiendo mejor el comportamiento de éstas y sabremos aprovechar, al igual que los pájaros, las térmicas. En un buen día térmico tendremos sembrado nuestro espacio con corrientes térmicas que tendremos que tratar de utilizar, eso sí, entre cada térmica existirán zonas descendentes y ese es precisamente el reto para los amantes del vuelo libre.