El vuelo ha sido desde siempre uno de los grandes sueños del hombre. Hoy, que ya es una realidad, no entendemos siempre porqué realmente volamos. Al entender algo más de la física de vuelo podremos estar en el aire más relajados.
Todas las aeronaves más pesadas que el aire; parapentes, alas delta ó Jumbo jets se basan en los mismos principios básicos para mantenerse en el aire. El principal de ellos, el efecto Bernoulli opera de la siguiente manera:
Al pasar el aire, que es un fluido al igual que cualquier otro gas ó líquido, por un perfil alar va a provocar cambios de presión alrededor de este perfil en una forma predecible.
La presión cambiará de dos formas: El aire que pasa por la parte de abajo del perfil alar (intrados) verá incrementado su presión ya que está chocando contra un objeto sólido, en cambio el aire que se desliza por la superficie superior (extradós) perderá presión, debido a que la distancia que debe recorrer por esta cara es mayor que por la parte inferior. Con menor presión arriba y mayor presión abajo nuestro perfil alar (el ala propiamente tal) tenderá a subir; a esto llamamos sustentación. De hecho, la mayor cantidad de sustentación se genera en la parte superior del ala debido a la baja de presión, que en la parte inferior debido a la sobrepresión, en una razón de 2/3 en la parte superior y 1/3 en la parte inferior. Se podría decir, entonces, que volamos más bien “succionados” por el aire que pasa por nuestro perfil y no “apoyados” en él como normalmente se cree.

Todo esto tiene, eso si, un costo, que es la resistencia. Para que el ala pueda continuar generando sustentación debe mantenerse desplazando a través del aire y esto provocará una resistencia a su paso. Para poder mantener un desplazamiento a pesar de la resistencia que nos genera el aire los diseñadores nos entregan dos soluciones: Colocar un motor para generar el empuje necesario ó diseñar la aeronave de tal forma de que se mantenga desplazando hacia abajo y adelante aprovechando el peso.
En el vuelo sin motor (alas delta y parapentes) tendremos, por lo tanto, tres fuerzas actuando sobre el ala: Sustentación que es la “fuerza buena” que nos mantiene en vuelo y actúa perpendicular a la dirección de desplazamiento, Resistencia la “fuerza mala” que nos frena y actúa en contra e la dirección de desplazamiento y el Peso que es en realidad la fuerza que debe ser a lo menos igualada para que nos mantengamos en el aire. En el caso de las alas delta y parapentes la mayor parte del peso la aporta el piloto que debido a la gravedad está siendo tirado hacia el centro de la tierra.
De está forma es como prácticamente todas las aeronaves (con algunas pequeñas diferencias) se pueden mantener volando. Para el caso de alas delta y parapente resulta, aún más impresionante que aeronaves tan sencillas y fáciles de transportar puedan lograr tan buenas prestaciones de vuelo. Sin los avances de diseño y materiales de los últimos 30 años hubiera sido impensable llegar hasta estos rendimientos.
