! VOLAR! El hombre siempre ha deseado desafiar la gravedad y elevarse como los pájaros. El investigador atento descubre innumerables pruebas de ese afán en los vestigios de las antiguas civilizaciones. Las figuras humanas con amplias alas desplegadas con frisos egipcios, los relatos chinos hablando del vuelo de sus genios, los guerreros águila aztecas y el inevitable mito del asado Ícaro son algunas de las manifestaciones más remotas del sueño humano de conquistar el cielo. Pero si las aves han evolucionado para que conquistar el aire, el Hombre carece de la estructura anatómica adecuada para volar. Para hacerlo ha tenido que estudiar detenidamente la naturaleza y aplicar los mismos principios físicos que permiten a animales y plantas desafiar la gravedad. Primero pretende elevarse batiendo alas similares a las de los pájaros, pero carece de la fuerza muscular necesaria y fracasa. Más tarde, observando el humo que se eleva desde una chimenea, llena de aire caliente un globo y es capaz de despegar. Años después, al comprobar que las grandes aves también vuelan sin aletear, las imita con éxito construyendo un planeador. También es posible volar con un paracaídas tal como lo hacen ciertas semillas. La suave caída en espiral de la semilla alada del arce podría haber evidenciado las propiedades de la hélice y, en consecuencia, inspirar el mecanismo del helicóptero. Por último, los reactores que equipan los más modernos aeroplanos tienen su paralelo natural en el potente chorro de agua lanzado por el pulpo para propulsarse en su vuelo por los fondos marinos. Volar, un sueño hecho realidad gracias al desarrollo de las ciencias, el perfeccionamiento de la tecnología y el valor de los pioneros. Esta exposición, la cual tuve el placer de visitar, estaba en Sevilla, en un carpa en la plaza de San Francisco, naturalmente termino el 25 julio, y fue para mí una experiencia gratificante, en ella se veía desde que el hombre empieza a pensar en volar hasta los últimos aviones construidos ya con toda la tecnología del siglo XXI, espero que alguien más que yo la disfrutase y la recuerde, como un bonito regalo, para personas como nosotros. David Garrido RGCPCDH


