
Yo ya había hecho un viaje similar en 2005/06, pero una vez que la temporada se apagó no pude esperar más y me fui directo a Tailandia. Esta vez, sin embargo, no estaba solo ya que invité a algunos amigos cercanos, entre los cuales estaban los pilotos Mathieu Rouanet y Julius Gee.
Viajamos al norte de Bangkok a Tak y luego seguimos hacia Changmai donde en la ciudad participamos en la apertura del festival del parque Flor de las Princesas (“Princesses Flower Park Festival”). Con nuestra exhibición muy bien apreciada, y algunos otros amigos que habíamos hecho el año pasado (Tee y John) partimos hacia la jungla montados a lomos de elefantes hasta la cordillera que mira hacia Changmai. Despegamos desde una pequeña aldea y volamos hacia abajo a través del valle, siguiendo el serpenteante curso del río bajo enormes árboles, flores y follaje tropical... todos sabíamos que éste era el primero de muchos más vuelos espectaculares en el paraíso.
Tras dejar Changmai nos dirigimos al sur en autobús. Teníamos todos nuestros equipos con nosotros y si dijera que fue un viaje fácil obviamente estaría mintiendo. No obstante, con buenos amigos y siempre buen sentido del humor llegamos a Krabi (sur de Tailandia). Habíamos sido bienvenidos por una de las localizaciones costeras más hermosas que he visto nunca, y con el tiempo y las condiciones de vuelo casi perfectas en esta época del año nos elevamos otra vez para volar alrededor de grandes rocas volcánicas que parecían dientes y que se elevaban solas y altas hacia el mar.
Mis 'Puans' (amigos, en tailandés) y yo volamos de costa a costa, de isla en isla. Alquilamos un barco y procedimos a surcar la quieta superficie azul de agua entre las pequeñas masas rocosas de tierra, siempre bajo el atento ojo y cámara de la talentosa Sophie. Sería justo decir que entre estas islas no es difícil (especialmente con un paramotor) sentirse como si acabaras de descubrir un nuevo mundo aún sin tocar por la civilización. Llegábamos a las arenas desiertas y religiosamente nos abríamos un coco, nos tomábamos 5 minutos para maravillarnos con la belleza natural, y partíamos otra vez antes de que la leche de coco se calentara bajo el cálido sol tailandés...
El último viaje que hicimos juntos antes de despedirnos fue un viaje a la isla de la fiesta que es Kohpangyang. Yo había visitado esta isla el año anterior pero juré que volvería con mis amigos. Habíamos planeado quedarnos sólo unos días, pero los días se vuelven semanas en Tailandia y con los hermosos vuelos cada día y las cervezas frías por la noche ¡era obvio que nadie quería irse!
Quisiera agradecer a todas las personas que conocimos y nos ayudaron en el viaje:
Un agardecimiento especial va a George Macack & Dream (Paramotor Pattaya) y Teerasak (club de Paramotor de Changmai) por guiarnos en Changmai.
Gracias a Sophie de producciones Indasky - www.indasky.com, que nos siguió de cerca con cámaras de video e incluso nos equipó con las herramientas justas para hacer increíbles tomas a bordo y durante el vuelo, ¡espera a ver su DVD pronto! Algunas de las imágenes más asombrosas de paramotor jamás capturadas, ¡estoy seguro!

Pascal - Paramania Team
El sitio web de Paramania-power gliders- es: www.flyparamania.com
Publicado: 13 de marzo, 2007 en ojovolador
*Relato de Pascal Campell-Jones, fotos de Paramania Team.


